jueves, 10 de septiembre de 2009

El elefante barroco


Ludovicus responde a los pedidos de explicación acerca del barroco.
Como las demandas también me incumbe, hago mías las palabras de Ludovicus. Algo así como un Wandericus.

Sólo un aporte para seguir pensando este interesante tema.

Efectivamente el término paradigma lo introduje en forma no inocente. Y la referencia a la analogía con Kuhn se la debo a un amigo muy "psíquico" pero sobre todo físico él.

La fe desnuda, químicamente pura, es imposible, y por cierto no condice con el misterio de la Encarnación. Perdónenme la palabra demodée, pero siempre hay -horresco referens, parece tan viejo ya el juanpablismo- "inculturación".

Es decir, esa fe se encarna temporalmente en "paradigmas", animalitos conformados por una espiritualidad, un énfasis en determinadas verdades en desmedro de otras, una praxis más o menos recta y una forma de vivir el Misterio -un culto-, todo seleccionado y filtrado conforme el "air du temps". Es inevitable.

Aunque sea reaccionando en contra, como dice San Ignacio (y qué interesante destacar la modernidad de ese "reagere contra" ignaciano). Estos paradigmas no son la fe, sino son la forma en que esa fe se vive y manifiesta, velándola o volviendola más lúcida. Hoy los llamaríamos ideologías, pero son más que ideologías.

Habitualmente se opacan más por el lado de la praxis, habida cuenta de que la Iglesia cuenta con la promesa de la infalibilidad en materia dogmática. Se opacan y deforman en la praxis, y desde esa praxis contaminan la doctrina, con énfasis desmedidos, sin una formulación explícitamente herética. La herejía es un sabor, más bien. De ahí la dificultad que tenemos con Wanderer en aislar el "paradigma barroco, preconciliar" o como se llame, ponerle nombre, cazar al animalito.

En realidad, el animalito se ve o no se ve. Cuando lo palpamos, nos pasa como a la parábola de los ciegos y el elefante: que el barroco es muy sangriento - pero señor, si el cristiano debe derramar la sangre - que el barroco es anticontemplativo - pero no, señor, rezaban todo el día - que es dolorista - acaso en la Edad Media no decían que la vida es un valle de lágrimas - el barroco descentra la ascética - ¿pero san Francisco no se flagelaba con ortigas y san Simeón no vivía en una columna? - que está obsesionado con la muerte - entonces Platón que define la filosofía como preparación para la muerte y no digamos los Padres, ¿son barrocos? Y así ad infinitum, recorriendo la trompa, la cola, las patas del elefante...

Hay que ver el animalito completo. Y el animalito tiene una estructura, una "forma" que formaliza todo: la elefantiasialidad. Si no la vemos, seguimos discutiendo, porque me van a traer innumerables ejemplos prebarrocos para demostrar que todo eso está en el cristianismo. Sì está. Lo que no está es la "forma" del paradigma.

O para decirlo con el ejemplo de Elder Sofrony: Si tienes un gran mosaico y lo rompes, no por tener todos los pedazos tienes el ícono. La modernidad barroca tiene todos los mosaiquitos, pero no sabe armar el ícono. O lo arma como lo armó.

La verdadera fe, como dice Santiago, es preservarse de la contaminación del mundo. Los paradigmas mezclan teorías estéticas, doctrinas, ideas del Zeitgeist con la fe. A veces sale muy bien, a veces muy mal. Nunca es perfecto. El hombre es un animal situado, encarnado, inmerso en la temporalidad.

Ese carácter anfibologico se revela no sólo en nuestras culturas laicas, propias del "two-storey Universe", como las llaman el mismo Elder Sofrony, sino también y sobre todo en una sociedad que se revela cristiana. Como en los países católicos durante los siglos posteriores a la reforma, afectados por el enorme giro antropologico renacentista, que recién se ha completado en el siglo XX. A las puertas del Concilio de nuestros afanes.

El "paradigma" barroco se conforma pues en un clima antropocéntrico, crecientemente antimetafísico, afectada por el "olvido del ser heideggeriano", activista y pragmático, anticultico, nominalista, voluntarista, apartado de la gran Tradición mistérica, moralista y enemigo de la mística.

¿Puede sorprender que la formulación del paradigma haya sido afectada por el Zeitgeist? Estáis en el Mundo, dice el Señor. ¿Es que el Espíritu Santo garantiza la intangibilidad del paradigma que asume el cristianismo en cada tiempo? ¿Habría que esperar un milagro permanente? ¿Una pureza química en medio de las desviaciones sin cuento que trae que el hombre haya decidido ser el centro del Universo?

El milagro es lo contrario: un San Pío V respetando las venerables tradiciones liturgicas seculares en el mismo siglo en que hubo Papas que encargaban Himnos liturgicos cambiando el nombre "Cristo" por "Apolo" o "Yaveh" por "Jove"; o un Benedicto XIV, flor del pontificado, baluarte de la razón catolica en medio del agnosticismo más descarado de la Ilustración; o que en el fangodel Sulpicianismo más burgués y cursi surja la Flor de Lisieux. Que entre los jesuitas más extraviados en el nominalismo suareciano se ierga un San Roque González. Que, en fin, en un contexto de oportunistas italianizados, rosqueros y obsecuentes papólatras aparezca la figura señera del Siervo de Dios John Henry Newman.

Cuando empieza a hacer crisis el paradigma, por la creciente obsolescencia de sus elementos constitutivos, que no alcanzan a explicar la "realidad" -en este caso, la fe-, viene el cambio de paradigma, la sustitución, lo que ocurre en bloque, como dice el estimado Kuhn. Algunos se aferran el paradigma, lo identifican con la fe. Otros rechazan in toto paradigma y fe. Tiran al bebé con el agua de la bañera sucia. Voilá la lucha.

En eso estamos. Pero esa es otra historia.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Este es un tema apasionante. En especial porque más que poder tocarlo de repente, se lo intuye poco a poco hasta que se lo capta o nada. Como se ha dicho, se lo llega a ver o no.

Disandro -quien posiblemente haya sido el seso más notable que dio la
patria el siglo pasado y que no parece ser alcanzado en el presente- trató este tema del contra-barroquismo contra la Compañía, reivindicando la
Poesía de Píndaro (theoxenía y theandría) con sus "estirpes de los que siempre son", la significiación del fuego en la Grecia arcaica (contra el
positivismo del bueno de Fustel) y la necesidad de recalcar que somos
herederos si desde allí partimos o no lo somos, de la poesía physica de Homero, con el hymnein en Hesíodo, la Palabra fundante
que regenera la sacralidad, los veros poetas que son los del canto hymnico como pueden ser tanto Virgilio y su regeneratio lyrica, Lugones, Rilke, Höldering, etc. En fin.
No toda obra de don Carlos fue con fines anti-barrocos, pero sí todos sus trabajos lo fueron.

Tomemos un punto de los tantos que trató: "la música" de su ensayo "Música y metafísica" que ilustra la idea de lo barroco:
-dice- "...la muerte de la sacralidad originaria del
hombre... Barroco es conversión del oído en el ojo, conversión de ojo en el tacto y por ende solidificación pictórica, adensamiento de los
espacios, terror ante el tiempo devorante... no distingue sustancia de accidente, plenitud metafísica y plenitud del instante ... barroco es
sentmiento erosivo del tiempo. Solo la música podría vencer en el seno del barroco la estética barroca anunciando el paso a la transfiguración metafísica, la reconquista del Pneuma que planea por sobre las vastas
construcciones obsoletas, el impero de la Vida divina en la melodía fundante e infinita... metafísica del son y la lumbre cognitiva" ...

Bueno, que conste que no escribí esto disfrutando de una película y
tomando buen wisky, sino colgado del cable, con la pantalla lluviosa y chupando ginebra.
Sin embargo creo que ilustra un tema no siempre fácil de ver.

Saludos,

El Carlista.

Anónimo dijo...

Carlista, qué papel tuvo Disandro en el pensamiento de Perón? Tengo entendido que su influencia fue significativa en la confrontación con la Iglesia que luego dió lugar a la quema de iglesias... es asi? Porque Disandro era sedevacantista si no me equivoco...

Degrelle

Anónimo dijo...

Degrelle, sí, fue sedevacantista. Pero no se lo debe confundir con el sedevacantismo típico de los ex-fsspx.

La postura eclasiológica de Disandro hay que verla "junto" con lo que comentaba en mi anterior comentario.

Es un sedevacantismo que tranquilamente puede terminar en un acercamiento a las iglesias ortodoxas Griega o Rusa, por ejemplo.

Yo no coincido con él en este punto. Él no fue teólogo (sobre este punto no hay mejor obra, que yo sepa, que la del P. Alvaro Calderón). Sus libros sobre "La herejía judeo-cristiana" y sobre la famosa bula del gran Paulo IV, hablan de esto (el segundo fue prolijamente refutado).

No es que no coincida con él en la existencia (casi completa) de un cristianismo judaizante. Sino que no coincido en que esa sea causa suficiente para decir que no hay más Papa.

Thibon nos recuerda que en tiempos clásicos lo primero era la institución y luego los individuos. Primero el papado y luego el Papa.
Esto no lo entienden los papistas ni los sedevacantistas.
Dante metió en el infierno al papa reinante en ese entonces y así y todo nadie duda de su catolicismo, llegando a ser el poeta más grande que dio la Cristiandad. El vate.

No obstante ello, reconozco cierta nobleza en estas dos posturas antagónicas: unos, aunque pelmazos, se creen caballeros andantes, los otros, sientieron tanto enojo por el despelote conciliar que terminaron chiflados.

Creo que la posición de Disandro fue sincera, que hablaba de buena fe de este tema.

Lo de su relación con Perón: Sí, lo fue a ver a Madrid.
Sus cartas con Perón se pueden ver aquí (además de lo que pensaba de Menvielle y de otros sectores de la Iglesia y de la política): http://es.metapedia.org/wiki/Correspondencia_Per%C3%B3n_-_Disandro

No sé si tuvo que ver con la quema de iglesias, pero, en todo caso, no me parece un cargo demasiado grave. Yo prendería fuego a más de una siempre que me aseguren que el cura está dentro en compañía del de la guitarra...

Fue filólogo. En esto, el más grande de aquí y quizá también de allí ... Eso es todo lo que importa en relación a él.
O acaso Castellani fue buen poeta?
Y sin embargo lo queremos y respetamos.

Saludos,

El Carlista.

Anónimo dijo...

Y porqué la actual Iglesia sería judaizante?

Natalio Ruiz dijo...

Querido amigo Carlista:

Dos cuestiones:

Sobre Disandro se podría discutir horas y horas. Creo que ud. da la clave, era un buen filólogo. Lo demás, es un típico argentinismo: Maradona era buen futbolista ergo es un buen técnico de fútbol, Borges escribía libros ergo era un intelectual, Disandro era buen filólogo ergo tenía una buena teología de la Iglesia….. que además de hacer agua por todos lados tenía un buen cóctel gnóstico-guenoneano-helenizante… (algo parecido a lo de Guenón, era un excelente filósofo de la religión ergo se convierte en una autoridad religiosa…)

Sobre la quema de Iglesias. Sabe ud. Como buen amigo de mi blog que no tengo problema alguno con los judíos en cuanto tales. Ahora, si hay algo típicamente “judaizante” es quemar Iglesias: profanación sacrílega indefendible ni siquiera en broma. No tengo idea si Disandro tuvo o no que ver con el asunto, espero por el bien de su alma que no… Con las cosas santas no se embroma.

Con el afecto de siempre.

Respetos.

Natalio

Natalio Ruiz dijo...

Estimado anónimo: hay muchas cosas judaizantes, estudie a los judíos y encontrará varias...

Respetos.

Natalio

Anónimo dijo...

No toda, sino buena parte (quizá muy mayoritaria) de la Iglesia (aclaremos).

Esto no es así debido a que se habla de ecumenismo con judíos y otros, sino porque como lo demuestra Disandro en la obra que cité y lo recontra demuestra (pues no se limita a mentarlo) Rivanera Carlés en su erudito y reciente trabajo en 3 extensos tomos llamado LA JUDAIZACIÓN DEL CRISTIANISMO Y LA RUINA DE LA CIVILIZACIÓN, al igual que siempre sucedió, en la actuales herejías, está presente el elemento judaico.
Esta obra es muy notable. Documentadísima. Se consiguen en Huemul los 2 últimos tomos que no tienen más de un año. El 1°, que es anterior y el más importante, no lo sé. Creo que no. De todas formas el asunto conciliar está en el 3°.

Y no me vengan con que Rivanera es sedevacantista anque escuche la misa en la calle Venezuela, pues eso no importa un belín, sino dos. Aquí lo que importa es que prueba lo que dice.

Saludos,

El Carlista.

Anónimo dijo...

Si "la profanación de la sagrado" es judaizante ... la misa nueva lo es siempre o por lo menos en el 99 % de las veces!

La solución estaría en el punto medio: sin quemar la iglesia, quemen al cura y al guitarrista.

Adolfo H.

Anónimo dijo...

Adhiero a la propuesta de Adolf, aunque sería conveniente agregar también algunas monjas.
Erich E.

Anónimo dijo...

Carlista, podrías explicar a qué se refiere Disandro con "judaizante"?

Degrelle

Pablo dijo...

Si hay lugar para las adhesiones, firmo el post de Ludovicus, que le salió "redondo".

Cordiales saludos.

Natalio Ruiz dijo...

Con permiso de Wanderer y el Carlista contesto sobre ideas que pueden ser vistas como judaizantes.

En mi blog lo hemos charlado respecto del nuevo ofertorio http://hombrecitogris.blogspot.com/2009/05/se-ofrecen-dos-visiones-del-ofertorio.html

Y sobre la idea del sacerdocio universal de los fieles en
http://hombrecitogris.blogspot.com/2009/03/pueblo-de-sacerdotes.html

También puede analizar la nueva “Liturgia de la Palabra” como “otra” presencia divina o la lectura al azar de la Biblia.

También puede ver el excelente “de la cábala al progresismo” de Meinvielle.

Todo eso puede tener varias otras lecturas (como las que intento en mi blog con relación a algunos temas) aunque la influencia judía es innegable.

Respetos.

Natalio

Pablo dijo...

Degrelle:

Ignoro si Disandro tuvo influencia en el brote anticlerical y persecutorio de Perón. Lo que me llama la atención es que fuera sedevacantista en 1955.

Cordiales saludos.

Anónimo dijo...

Degrelle.

Es buena la pregunta y nos pone NUEVAMANTE en la temática de Wanderland de los últimos días.

Recordás que ya hace tiempo le dije a Wanderer que él era disandrista?

Recordás lo que llamó "los verterotestamentarios" y la foto de los señores de los rulos?

Recordás mi comentarios acerca de un sedevacantismo que hace buenas migas con las iglesias ortodoxas (que tanto le gustan a Wanderer)?

En síntesis, nos damos cuenta que el objeto de los últimos post es el de hacer juntos el esfuerzo de re-des-cubrir (recalcaría Caturelli) el MISTERIO TRINITARIO que viene absolutamente desde arriba y nada tiene de intramundano?

Disandro llama judaización a la TERRENALIDAD de un monoteismo cristiano-judaico. Haré unas pocas citas, ya que él sabía escribir, y yo no:

"Yo soy la luz del mundo ... Vosotros juzgais según la carne". Esta última sentencia podría ser la connotación del JUDAÍSMO, que nosotros entendemos como corrupción del hebraísmo"...

"Las actuales tendencias judeo-cristianas en sus aspectos irenistas, sociológicos, económicos, serían pues una forma moderna de EBIONISMO, y en su forma teológica una forma de ADOPCIONISMO, DOCETISMO, etc. Pero como estas tendencias se inscriben en la mentalidad dialéctico-materialista-evolucionista (de Chardin) adquiriría además una atmósfera mística de carácter GNÓSTICO-MILENARISTA, en cuanto pretende como rsultado final una SUPER-IGLESIA EN EL MUNDO Y PARA EL MUNDO".

Y digo yo (el Carlista): qué otra cosa es el progresmo en la Iglesia?

Y ahora lo que más le gustará a Wanderer:

"Estas tendencias no se enraizan en el Siglo XX, como podría parecer a una mirada superficial; se remontan en realidad al desarrollo del barroquismo europeo, en la segunda mitad del Sglo XVII, el cual barroquismo habría que discernir la inervención del espíritu semítico que desaloja y destruye finalmente la contextura gótico-romano-cristiana, y cuyas líneas operativas cobran virulencia a partir de la irrupción del Concilio Vaticano I".

"La mística intramundana repite algunos motivos del judeo-cristianismo y recuerda algún sesgo de los khiliastas, o milenaristas carnales, que redujeron el misterio de la Iglesia a una posesión del mundo (en este mundo) y que corrompieron, en consecuencia, la contemplación del misterio de la Parusía del Señor".

Y digo yo (the Carlist): persiste en el progresismo conciliar la "vocación esjatológica", como la llamara un gran maestro y amigo? O chau Parusía?
Recuerdan a Castellani en este tópico?

Y sigue don Carlos: ..."una mentalidad progresista, que significa en última instancia la judaización ilícita del cristianismo y de la Iglesia, la destrucción del teandrismo católico"...

En otra obra diría: "vivimos en una edad ferea".

Otra cosa, por las dudas: sobre la obra de Rivanera, a diferencia de Disandro, creo que éste sí es antisemita. Recuerden que el antisemitismo, como dijo don Rubén Calderón Bouchet, se lleva fenómeno con una buena dosis de erudicón histórica, pues ésta con toda facilidad lleva agua para su propio molino. No obstante ello, si se la lee con cuidado, es de gran provecho. En vez de una típica historia de las herejías, como podría ser la de M y Pelayo, es una "historia del contenido judaico en las diferentes herjías".

Saludos,

El Carlista (quien de antisemita no tiene un pelo).

Juancho dijo...

Muy interesante.

Ludovico - Wanderer - Wanderico:

Van razonamientos numerados, por favor al menos un sí o un no para cada uno.

1) Siempre que se vive la fe se vive dentro de un paradigma... no? Así como históricamente no hay fé químicamente pura, tampoco a nivel personal.

2) Por otro lado, en un mismo momento histórico pueden sobrevivir paradigmas anteriores: en el S XVIII había monjes que seguían viviendo la espiritualidad monástica, a la "San Benito", aunque lo dominante haya sido el jesuitismo.

3) ¿Cuál es la regla para distinguir lo "bueno" o lo "malo" del paradigma?

Porque siguiendo eso, los focolares pueden argumentar que su espiritualidad es un paradigma de cristianismo S XXI (con lo de la la unidad, etc...).

Y desde esta línea aparecería como una posibilidad válida.

En resumen, desde estas categorías argumentativas no se ve la superioridad del "tradicionalismo"

Please alguno conteste.

Gracias,

Juancho.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Estimado Juancho,

La ortodoxia es la salud de la fe, y como toda salud, consiste en el equilibrio dinámico de principios aparentemente contradictorios, en cierta armonía. La atenuación de un principio en desmedro de otro es la enfermedad de la fe. Cuando el principio directamente aniquila el otro, estamos ante la herejía, que consiste en "seleccionar" un elemento de la fe católica, quitarlo de la jerarquía de verdad correspondiente y constituirlo en dictador de la ideología herética que sustituye a la fe. Con lo que contesto su tercer pregunta
En respuesta pues a las restantes,

1) Sí, siempre la fe se vive dentro de un paradigma. La mayor o menor salud consistirá en la capacidad de resistencia al paradigma, respecto de los factores atenuantes o aniquilantes de la fe, sea por el lado de la praxis, sea de la espiritualidad, sea directamente del dogma.

2) Sí, puede haber "cápsulas del tiempo" dentro del paradigma, por motivos geográficos o por pertenencia a una Tradición tan fuerte que permita resistir al paradigma y generar condiciones de reproducción de esa Tradición, con mayor o menor afectación del Zeitgeist. Hay un núcleo duro del paradigma, y hay una periferia. Jesuitas y dominicos o Jesuitas y benedictinos, como con trazo grueso por su ignorancia de los detalles encaraba Aldous Huxley en su notable "End and the means" o también con trazo grueso el polaco Kolakowski.
Ahora, como el paradigma no es sólo intelectual, sino primordialmente un animalito compuesto por dogma, praxis, espiritualidad y culto, algo del polvo del camino se le cuela al más ortodoxo y ortopráctico. Es inevitable.
Espero haber arrimado algún instrumento para entender algo que es muy complejo, y sólo puede describirse con grandes líneas y mucha injusticia. Lo paradójico es que se vea de afuera más claramente que de adentro, como en el caso de los dos pensadores citados.

que por cierto, es una realidad existencial, confusa, con elementos residuales y heterogéneos. Esto es la vida, no un manual.

Juancho dijo...

Ludovicus:

Agradecido por sus comentarios que clarifican el tema.

Es más estimulante participar del foro cuando hay feedback entre lectores y bloggers.

Voy a seguir pensando el tema relaciones "fé" y "paradigma", que tiene mucha tela para cortar.

Atentamente,

Juancho.

Saludos,

Pablo dijo...

Debo confesar algunos “pecados musicales”. Renacentista, previo al barroco: Thomas Tallis. Unos arreglos corales para cuarenta voces que impactan.

Y ya en el barroco: Haendell y Purcell. Muy probablemente no se trate de música sacra. Fuera del uso litúrgico, me parece muy buena música.